Los cinco grandes de Tampa 27/05/2010
ESPN
La rotación de los Rays de Tampa Bay es una mezcla eclética de personalidades e historiales interesantes. David Price fue un gran prospecto salido de Vanderbilt, y Jeff Niemann llegó con mucho despliegue publicitario desde Rice. Matt Garza es el de chico de California con fuerte voluntad y en ocasiones terco, y Wade Davis es el quieto y consecuente chico de Florida que rechazó firmar con los Gators cuando terminó la secundaria.
Davis es primo segundo del ex receptor de los Cachorros Jody Davis. James Shields, el líder del cuerpo de abirdores y máquina residente de citas, es primo hermano del jardinero de los Gigantes Aaron Rowand. Es una combinación doble genética.
Genuinamente los cinco lanzadores de Tampa se cuidan, se protegen y se animan los unos a los otros. Vean un partido de los Rays, y cuando un abridor sale de la lomita entre entradas, rutinariamente los otros cuatro salen a su encuentro para chocarle la mano o para alentarlo.
Además ellos tienen una afinidad mutua para el trabajo. Rasquen la superficie, y estos tipos se parecen a Old Hoss Radbourn.
"Todos quieren lanzar nueve entradas, todos," dijo el manager de Tampa Bay Joe Maddon. "Ellos odian cuando los saco de un juego. Ellos odian el término 'conteo de pitcheos.' Yo adoro que ellos odien esas cosas. Ellos detestan todo eso, y a mi me gusta eso de ellos."
El pensamiento está tan enraizado que si un lanzador lanza apenas cinco entradas, eso lo cualificaría para recibir un escarnio. Un abridor de los Rays quizás pueda sobrevivir si se pone una camisa fea o si falla un golpe durante un torneo de golf entre ellos. Pero si se queda corto del estándar establecido por el grupo, queda marcado.
"Si solo lanzas seis entradas, se van a burlar de tí," dijo Price, quien reveló que fue "apaleado" por sus compañeros durante una reciente salida de seis entradas donde hizoi 97 lanzamientos contra. "Es ridículo."
¿Y si lanzas cinco?
"Ni siquiera vengas al terreno al día siguiente," dijo Price.
Así que mientras los Rays tratan de seguir su marcha con el mejor record de la liga, 32-13, el pitcheo es el corazón del éxito del equipo. Incluso luego de las derrotas consecutivas sufridas por Price en Houston y Davis contra Boston, los abridores de Tampa Bay tienen marca de 25-8 con efectividad de 2.84. Las rotaciones de Seattle y Nueva York le siguen en la Liga Americana con efectividad de 3.81, casi una carrera más detrás de los Rays.
Shields tiene una proporción de ponches a bases por bolas de 33-2 en mayo. Garza, derecho, ha logrado maniatar a los bateadores zurdos a promedio de slugging de .272. Price, zurdo, ha limitado a los derechos a promedio de .216.
Esta corrida de dominio es particularmente impresionante dado el historial de esta franquicia con sus brazos desarrollados en sus fincas. Volvamos a los días de los "Devil Rays", y recordarán cuando la gerencia de Tampa Bay firmó al desertor cubano Rolando Arrojo por $7 millones, cuando sacaron más de $13 millones para los agentes libres Matt White y Bobby Seay, y recibiendo poca producción de sus primeras selecciones en el sorteo Dewon Brazelton, Jason Standridge, Wade Townsend y Jon Switzer.
Ahora, de momento, el jardinero de los Rays B.J. Upton mira desde su sitio en el jardín central y lo que ve son abanicadas raras noche tras noche de parte de los contrarios.
"No hay un solo manco en nuestra rotación," dijo Upton. "Casi tienes que colocarte donde yo estoy para ver lo que yo veo, porque es increíble. Solo el control de sus pitceos y su actitud. Cuando ellos están allá afuera, ellos no quieren que nadie les batee un hit. Puedes verlo."
Todo el mundo sabe que los Rays son buenos. La pregunta es, ¿podrán mantener ese paso por una temporada completa?
En los primeros 45 juegos de Tampa Bay, un lanzador abridor ha fallado en pasar de las cinco entradas solo en dos ocasiones. Eso ocurrió el 8 de abril cuando Niemann sufrió una lastimadura en el hombro derecho por un batazo de línea conectado por Miguel Tejada de Baltimore y tuvo que salir de juego como precaución en la segunda entrada. Y el lunes en el Tropicana Field, Davis lanzó 97 pitcheos en 3 2/3 entradas en la derrota 6-1 ante los Medias Rojas.
Los Rays llevan ritmo para convertirse en el 21er equipo en la era moderna y tan solo el cuarto cuerpo de lanzadores desde 1930 en tener cinco lanzadores con al menos 200 entradas lanzadas en una temporada. El último equipo en lograrlo fueron los Atléticos de Oakland de 1980, con una rotación de Matt Keough, Brian Kingman, Rick Langford, Steve McCatty y Mike Norris. Antes de eso, hay que remontarse a los Dodgers de 1977, liderados por los caballos de trabajo Don Sutton, Burt Hooton y Tommy John. Y antes de eso, los Tigres de 1957, encabezados por Jim Bunning.
Con una edad promedio de 25.6 años, los Rays tienen la segunda rotación más joven del béisbol detrás de los Tigres de Detroit. El manager Billy Martin quemó esa rotación de Oakland hace 30 años, y Maddon y el coach de pitcheo Jim Hickey están decididos a no sacrificar las carreras de sus lanzadores en aras de las victorias a corto plazo.
"Nosotros como organización estamos plenamente conscientes de eso, y somos muy proactivos en limitarlos [sus cargas de trabajo]," dijo Hickey. "El pitcheo abridor es basicamente la sangre de nuestra organización, y lo va a seguir siendo por mucho tiempo. Nuestros modos de operar son un poco diferentes a los de Nueva York, Boston y las organizaciones en esta división en la que estamos. No podemos darnos el lujo que uno de esos activos se nos caiga."
Shields ha promediado 216 entradas en las últimas tres temporadas, así que a menos que ocurra una lesión, debe llegar de seguro a las 200. Lo mismo se puede decir de Garza. Él lanzó 203 entradas la temporada pasada, y generalmente los Rays le dan más cuerda que a los otros abridores del equipo. Garza ha registrado 117, 115 y 114 pitcheos en salidas separadas en esta temporada.
Maddon y Hickey llevan a los otros tres abridores con un mejor paso. Como regla general, sus entradas no van a aumentar más de un 20 por ciento que hace un año atrás. Eso deja a Niemann, que lanzó 180 entradas como novato en el 2009, con un total máximo de 216. Davis, quién lanzó 95 entradas entre Triple-A Durham y Tampa Bay el año pasado, también ha pavimentado el camino para dar el siguiente paso.
Price merece el escrutinio más cercano, luego de lanzar 162 2/3 entradas entre las menores y las mayores la pasada temporada. Cuando recibió varios buenos batazos en la victoria sobre Houston el pasado domingo, Maddon lo sacó de juego tras cinco entradas y 88 lanzamientos.
El proceso no es tan simple como contar entradas. Los Rays saben que ellos seguirán acumulando salidas si llegan a la postemporada, Y como dijo el manager de Detroit Jim Leyland el año pasado cuando se le preguntó por la carga de trabajo del novato Rick Porcello, "La gente no se da cuenta que 85 pitcheos en las Grandes Ligas es mucho más difícil que 85 pitcheos en béisbol Clase A."
Y he aquí la razón: Los respiradores no son permitidos en las Grandes Ligas, y eso eso va doble cuando se enfrentan a las alineaciones cargadas en la fuerte División Este de la Liga Americana. Los Medias Rojas y los Yankees no persiguen muchos pitcheos fuera de la zona de strike, así que los lanzadores tienen que ser certeros para navegar esas alineaciones. Hickey, quien ha estado en los alrededores, se refiere a esa división como la "máquina de picar carne," y el veterano jardinero Gabe Kapler la llama la "bestia."
"Si eres David Price y estás lanzando en Doble A y tratas de desarrollar tu cambio, alguien podría decir antes del juego, 'Mira, no te preocupes por los resultados,'" dijo Hickey. "Aquí se trata de ganar final de la historia. Desde el pitcheo No. 1, es mejor que estés haciéndo las cosas bien."
Nada ayuda más a un lanzador joven a lucir mejor que la madurez y su habilidad para adaptarse. Shields, un lanzador de rectas y cambios temprano en su carrera, ha redondeado su arsenal con un confiable lanzamiento rompiente. Price llegó como un tipo de rectas y sliders, y ahora lanza rectas de dos y cuatro costuras, un slider, curva y cambio.
"Si uno les dice, 'Necesitas cortar la bola de esta manera o hacer que se mueva de esta manera,' ellos lo pueden hacer," dijo Hickey. "No me importa si están mejorando su tiempo hacia el plato o trabajando en una movida para sorprender a un corredor o trabajando en un nuevo lanzamiento. Ellos están siempre dispuestos a ello y tienen la actitud para hacerlo."
En caso que uno de los abridores de Tampa falle, los Rays ya tienen listo un reemplazo: Jeremy Hellickson, el próximo lanzador que saldrá de la línea de emsamblaje, tiene marca de 6-2 con 55 ponches en 50 entradas para el Triple-A Durham. Hellickson tiene el comportamiento requerido que añade vida a su recta de 92-93. Es de verdad.
Pero a menos que una lesión ataque esta rotación, él tendrá que esperar su turno para unirse a esta fraternidad. Shields, Garza, Niemann, Price y Davis han desarrollado una competencia amigable que se extiende desde la loma al cuarto de pesas al terreno. Y cuando las cosas se ponen lentas, ellos se ayudan los unos a los otros con bromas.
"Tu cabeza te da vueltas todo el tiempo con estos tipos," dijo Niemann. "Uno nunca se puede poner demasiado cómodo."
Solo imagínense como se deben sentir los bateadores contrarios.
|